Nuestro sufrimiento, empleado como pasatiempo televisivo

Ayer acompañé a Susana a la entrevista de televisión sobre los músicos callejeros. Era en directo. El entrevistador había seleccionado a un grupo que estaba tocando en Sol, dos guitarras, tres cantantes, micrófono, amplificador y un inmenso altavoz. Mientras esperábamos, vimos como llegaba la policía municipal, les pidieron la licencia, que tenían, y los polis se dieron por satisfechos. Que la ordenanza no permita ni el micrófono, ni el amplificador, ni el altavoz, les importó tres pimientos. Se fueron.

Después de mucho sol y mucho esperar, empezó la entrevista, primero a los músicos. El cantante principal, un argentino llamado Nicolás, estaba empeñado en contar que no entendía por qué a un colega español no le habían dado licencia, pero la cosa no iba de colegueo, no del suyo, así que le cortaron y nos llamaron a nosotras. Ya nos habían avisado que apenas disponíamos de segundos para hablar, así que hicimos lo que pudimos a toda pastilla hablando de derechos, atentado contra la salud, estrés, ansiedad, madrileños de primera y de segunda, autoridades que llaman a la fiesta y la rebeldía, y mientras nosotras hablábamos l@s tertulianas – sin que nosotras pudiéramos rebatirlas porque no las oíamos – se despachaban diciendo que eran solo unas horas por la tarde y que vivir en el Centro tenía muchas ventajas en aras de las que teníamos que soportar los inconvenientes, como el ruido por unas horitas de nada. La entrevista acabó con Nicolás diciendo que nos quería, a nosotras y a todos, y que ellos tocaban para que Madrid superase el estado pánico en que se encontraba. Y ahí se acabó todo.

Lo único que sacamos fue frustración y cabreo. Sencillamente nos había llamado, no para escucharnos, sino para tener una cuña con la que darle al pico y sostener las tesis del Ayuntamiento: que el ayuntamiento se preocupa por todos y que los vecinos somos unos quejicas y, en definitiva, los malos de la película. Nos utilizaron, como hacen todos los medios en favor del poder que les sostiene.

La cuestión no es cuántas licencias concede el Ayuntamiento a los músicos, ni cuántas horas prevé la ordenanza que pueden tocar. Da igual lo que diga la norma si las autoridades no están dispuestas a cumplirla. Lo cierto es que el Ayuntamiento utiliza la ordenanza para dar una imagen de cumplimiento y respeto a los derechos de todos, y se la pone por bandera, pero la incumple de forma deliberada y sistemática.

Hace años un alcalde dijo, a colocarse y al loro, y todos nos cocimos como locos. Fueron años en los que cientos de jóvenes murieron por abuso de las drogas. Ahora el alcalde de Madrid y la presidenta de la Comunidad, llaman a los ciudadanos para que festejen sin límites, consuman en los bares sin importar las consecuencias, e infrinjan las normas como a cada cual le de la gana, que es lo que están haciendo ellos con las ordenanzas, la normativa estatal y europea. Y luego, indignados, tiemblan cuando unos adolescentes agreden a los municipales porque les quieren cortar la fiesta.

No encuentro las palabras para describir este Madrid post pandemia. Si durante el confinamiento, pese a todo, hubo momentos en que Madrid me pareció un lugar bello y solidario, ahora las palabras no me asisten, solo me vienen imágenes de otros tiempos: madrileños enloquecidos enarbolando banderas y guadañas, contra el francés, contra el vecino, contra el que no piensa como él… eso es lo que parece nuestro barrio, y aunque pueda parecer exagerado es lo que siento que están fomentando las autoridades: abajo la convivencia, abajo la norma, haz lo que quieras, gasta o gana, haz dinero, no importa a quien te lleves por delante.

Y a pesar de todo, no culpo a los madrileños. Durante el confinamiento no hablaba el poder, fuimos nosotros, los ciudadanos, los que nos movimos por nuestros propios impulsos, los que nos ayudamos unos a otros. Ahora el poder utiliza el agotamiento que sentimos, nos azuza y manipula. No nos consideran personas, solo instrumentos para su macabro juego.

La España que madruga no podrá dormir, con PP y Cs de copas a Vox en grito.

NOTA DE PRENSA (24/02/20)

COORDINADORA DE ASOCIACIONES DE VECINOS MADRID CENTRO

PP, Ciudadanos y Vox atentan contra la salud de los vecinos de Centro.

Las entidades del Distrito Centro no descartan emprender acciones legales contra Almeida, Villacis y Ortega Smith.

El Gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid (PP y Ciudadanos), alentados por el grupo municipal de Vox, han aprobado en pleno un retroceso en los derechos fundamentales de los ciudadanos de Madrid Centro. “PP, Ciudadanos y Vox llevan meses demostrando que los vecinos de la zona centro no les importamos. En contra de la política de otras grandes urbes europeas que protegen a los ciudadanos que residen en zonas emblemáticas, en Madrid las autoridades locales se dedican a ningunearnos, recortar nuestros derechos y atentar contra nuestra salud. Lo aprobado en el Pleno el día 23/02, supondrá, que en un distrito ya muy saturado y de alta contaminación acústica, podrían abrirse más bares, discotecas, eventos con superación de decibelios, terrazas hasta las 2:30 am en aparcamientos en superficie, en una zona donde además ya éstos son muy escasos para los residentes. En definitiva, como la verbena del pueblo, salvo que en el pueblo la fiesta dura una semana y aquí pretenden que no tenga fin.” explica Saturnino Vera portavoz de la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos Madrid Centro.

El nuevo atentado contra los vecinos parte de la intención de derogar la Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE), la normativa que protege de los efectos nocivos que genera el ruido a la salud de los residentes en estas áreas, pretendiendo justificarlo con mediciones de ruido nocturno en periodos de toque de queda, donde no debería haber ruido. “El Gobierno de Madrid, que deberían velar por nuestros derechos, hace todo lo contrario, los recorta y elimina. Su clara intención es dejarnos sin sueño ni descanso. Y lo justifican en aras a un fraudulento apoyo a la economía”.

Las entidades formantes de la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos Madrid Centro consideramos que la medida que ha iniciado el Gobierno de Madrid constituye un claro ejercicio de desviación de poder, dado que beneficia al sector del ocio nocturno frente a la salud de los ciudadanos. Todo ello, en un ejercicio de trilerismo político, intentando apoyarse en mediciones de ruido que ahora, por la pandemia, no son representativas, pero que, tomadas como base, tendrían un efecto permanente tan nocivo como inaceptable para los residentes del Distrito Centro.

La decisión del Ayuntamiento, además, vulneraría el principio de no regresión o principio de progresividad que rige en materia de derecho medioambiental y que impide a los poderes públicos rebajar los estándares de protección existentes. A sabiendas de estas limitaciones, de seguir con sus planes, los responsables municipales podrán incurrir en prevaricación, lo que lleva a las entidades del Distrito Centro poner el caso en manos de los tribunales.

Los ciudadanos del Distrito Centro reiteramos no estar en contra de la actividad hostelera. Todo lo contrario, apoyamos el ejercicio de su labor de forma responsable y respetuosa con el entorno y los vecinos. Lo que no vamos a tolerar es la manipulación política de nuestra salud a través de la eliminación de una ZPAE que lleva vigente desde 2019. 

ACIBU-SOS-MALASAÑAAVV CAVAS (LA LATINA), AVV CHUECA,

AVV ÓPERA-AUSTRIAS, AVV JUSTICIA, AAVV BARRIO LETRAS AVECLA, AVEPLAMA

Carta a los Reyes Magos: Salud, Vacunas y Solidaridad para todos

Queridos Reyes Magos de Oriente,

Como todos los años, pero esta vez tras uno muy especial, los vecinos del Distrito Centro y los de La Latina en particular nos dirigimos a vosotros con nuestra lista de deseos.

Tras unos largos meses en los que la mayoría de las personas se han hecho acreedoras de más premio que nunca, seguramente jamás os pedirán tan poco. Hemos aprendido que hay “pocos” (la salud) que significan mucho, y “muchos” que no significan nada.

Para la Asociación ha sido también un año especial. Sin dejar de lado nuestra faceta reivindicativa, durante el confinamiento nos tocó mostrar solidaridad con los que no tenían ya más recursos a causa de la crisis. También, estas Navidades, hemos organizado una recogida de juguetes que ha desbordado todas nuestras expectativas. Se ha demostrado que en el barrio hay vida, a pesar de que muchos quieren hacer creer que aquí no vive nadie.

Pero el coronavirus no sólo ha originado reacciones positivas. Ese sector con gigantismo que invade nuestro barrio ha seguido reclamando el sustento que su sobredimensionado organismo engulle insaciable. Afortunadamente, nuestros desvelos en años pasados para afianzar la ZPAE han evitado consecuencias mayores, observadas en otros distritos. Aún así, no hemos estado libres de ese afán liberalizador del actual Consistorio con el sector de la hostelería ni de la actitud insolidaria de muchos de los clientes que éste atrae y embriaga.

Por todo ello, este año os pedimos:

– Salud y vacunas para todos. También para aquéllos a los que les importa un bledo contagiar a los demás.

– Que la lección de solidaridad que cabe extraer de esta pandemia cale también en el Ayuntamiento y le capacite para ver la verdadera proporción entre las cosas.

Y ya está, que no es poco.

Atentamente,

Los vecinos de Centro-La Latina

Recogida solidaria de juguetes y libros infantiles

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

La respuesta ha sido tremenda. YA NO PODEMOS COGER MÁS JUGUETES.

Se han repartido a gente necesitada de todo Madrid. Hemos demostrado ser un barrio solidario y mucho más, en lugar de un abrevadero para tomar copas.

Nuestro agradecimiento a todos los que han colaborado y al grupo que se ha encargado de la recogida y distribución.

Encuesta sobre el Servicio Especial de la EMT

Muchas gracias

La Cava Baja no siempre fue un monopolio

Los vecinos de Centro muchas veces tenemos que escuchar frases como:

  • “El que viene a vivir al Centro ya sabe lo que hay”.
  • “Aquí siempre ha habido bares y tabernas”.
  • “En el centro de todas las ciudades hay ruido”.
  • “Si no os gusta, marchaos a vivir a otro sitio”.

Basta con alzar la vista para darse cuenta de que eso no es cierto: sobre UN piso de locales hay VARIOS pisos de viviendas. Es, por tanto, una zona residencial.

Tampoco hace falta llevar toda la vida en el barrio para haber sido testigo de la evolución del tipo de negocio que se da en los locales. Primero se produjo una proliferación masiva de bares, en detrimento incluso de los restaurantes, y ahora los pocos negocios de barrio que quedan se ven engullidos por la oleada turistificadora y son sustituidos por tiendas de conveniencia.

Si nos remontamos un poco más en el tiempo, con ayuda de los vecinos más antiguos, podemos elaborar mapas como el siguiente, de la Cava Baja, ahora sometida al monopolio casi exclusivo de la hostelería, y que anteriormente albergaba todo tipo de tiendas.

La no fiesta, la no economía, la sí enfermedad.

ASÍ, NO. Así es imposible superar la crisis económica, pero lo que es más importante, es imposible superar la pandemia. Esto es Fuengirola. Hoy están en fiestas, sin fiestas, pero sin respetar las medidas de distancia social. No hace falta ni poner la foto. Podría ser el ejemplo de un sinfín de otras localidades de nuestra geografía, donde los confinamientos se han convertido en algo de “pan y melón”. Hoy suman 12.423 nuevos casos (doce-mil-cuatrocientos-veintitrés) lo ponemos en letras, porque parece que los números ya no tienen ningún valor. Lo peor es que lo que no tiene ningún valor es la SALUD. Todo vale por la economía!!! de unos pocos… aunque la de los demás se nos vaya al garete. Resulta difícil definir a este país. Los profesionales de la salud insisten en respetar las normas (unas normas que deberíamos integrar en el ADN); desde la prensa ya se informa como si esto fuese uno de los “clásicos futboleros”; los políticos hacen sus comentarios a diario, de algo que ya se ha convertido en monotonía, en el día de la marmota. Y la ciudadanía…? “Que no falte la fiesta” y “que nos quiten lo bailao”. Avanzado el otoño o entrado el invierno, tal vez se vuelva al confinamiento y haya gente que acabe loca, como nuestros mayores en las residencias, donde “NO HAY FIESTA” ni ganas… Y tal vez se vuelvan a cerrar las aulas y los estudiantes y los padres y madres, también acaben en locura… y todavía habrá gente que se preguntará “qué está pasando…” mientras otras se toman una cervecita en buen ambiente de 12/15 personas o se reúnen en eventos aquí y allá, como si esto no fuese con ellas. Así, es imposible…

La salud, la libertad, el coronavirus y el ocio nocturno

En una entrada de este blog de 28 de abril reproducíamos un comunicado de la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Centro en el que se proponía cómo debía ser el desconfinamiento. Algunas ideas eran:

1. Que el primer paso en la desescalada de la hostelería en el Distrito Centro, dé preferencia a las actividades de servicios de comidas y cenas, acorde con las licencias concedidas, y no estén orientadas fundamentalmente al ocio.

2. Se restrinjan inicialmente los horarios a aquellas franjas que implican la prestación del servicio de comidas y cenas.

3. El resto de las actividades hosteleras en el Distrito Centro se reanuden más tarde que en otros distritos, se favorezca la descentralización del ocio, y se prevenga la centralización de riesgos.

4. Se limite el aforo de todos los locales de hostelería y sus terrazas y se realicen controles e inspecciones continuas que aseguren el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias.

Teníamos razón. Las medidas que han aceptado unánimemente las Comunidades Autónomas y que tratan de poner en funcionamiento con mayor o menor éxito, llegan dando marcha atrás a donde nosotros proponíamos llegar marcha adelante. Es el resultado de escuchar al sector del alcohol antes que a los vecinos.

El confinamiento se mostró eficaz, no como un método de espera hasta que el virus perdiera fuerza, que no la ha perdido, sino como una forma de actuar directamente sobre la propagación de la enfermedad. Perdimos libertad para ganar en salud.

Con el desconfinamiento recuperamos buena parte de la libertad, pero ésta ha sido mal administrada. Se quejan airadamente los hosteleros por las medidas que se trata de poner en marcha, pero lo cierto es que la libertad que se les ha dado a ellos ha minado la salud de todos, e irá en detrimento de la libertad colectiva.

Los jóvenes han sido culpables del rebrote de la COVID-19, con su actitud dentro y fuera de los locales de ocio. Creyéndose infalibles, han sentado una nueva base de contagios para que la enfermedad se infiltre donde más daño hace: familias, residencias de ancianos, etc. Pero no están solos en su culpa; les acompañan los que les han inculcado una forma de divertirse basada en la noche y el alcohol, y también las administraciones, que, conociendo lo nocivo de esta forma de ocio, jamás se han atrevido a ponerle coto. Antes de la llegada del coronavirus, los problemas de alcoholismo, ampliado a otras drogodependencias, así como la tragedia de los accidentes de tráfico nocturnos, nunca han sido abordados desde su verdadera base.

Hay causas, como el mantenimiento del sobredimensionado sector hostelero, defendido por la Vicealcaldesa Villacís, por las que no merece la pena arriesgar el frágil equilibrio entre nuestra salud y nuestra libertad. Otras, como la educación de nuestr@s hij@s, sí reclaman poner ambos elementos sobre la mesa.

Desgraciadamente, en vista de la resolución judicial que anula las medidas adoptadas por la Comunidad de Madrid, quizás no podamos siquiera concluir el debate sobre la forma de iniciar el curso escolar, en un momento en que un solo fin de semana de descontrol más puede ser letal y abocarnos a un nuevo confinamiento.

Carta al Alcalde sobre la inopinada peatonalización de Sol

D. JOSÉ LUIS MARTÍNEZ- ALMEIDA

ALCALDE DE MADRID

AYUNTAMIENTO DE MADRID

 Estimado Sr. 

Después de mis vacaciones, he recibido una carta suya fechada en julio del 2020, para informar a los vecinos que:

– “La Puerta de Sol” se peatonalizará a partir del 20 de agosto.

–  Y que varios autobuses se eliminaran de esta zona.  

Se puede imaginar la desagradable sorpresa que nos hemos llevado en casa. Habíamos oído hablar del tema, pero siempre pensamos que antes se haría una consulta a los vecinos del barrio o por lo menos se les informará con tiempo para poder alegar, exponer y opinar sobre un proyecto a mi entender es de Gran Trascendencia, no sólo urbanística, sino de transformación de las costumbres y vidas de este “Barrio del Centro” al que pertenezco.                                                                                                     

No sé por dónde empezar, tal es la impotencia y el enfado que tengo; le querría exponer tantas cosas que saldría una larga lista, muy larga, de cómo este barrio del Centro a lo largo de estos años en vez de ¡mejorar! se ha ido degradando, perdiendo su valor histórico, que le hace ser antiguo y tener ese encanto especial que tienen estos barrios en cualquier ciudad del mundo, y todo para convertirse en un “Barrio Temático” enfocado a un fin únicamente económico, que hace que sus vecinos, sus arquitecturas, sus calles, sus tiendas, sus parques, sus esquinas y sus rincones curiosos, cambien, se transformen o desparezcan, quedando una imagen anodina, como de “cartón piedra”, es decir, algo que aparenta por fuera, pero que por detrás es falso, porque ya no queda nada del origen. 

Pero las medidas siguen y ahora tocan las comunicaciones, le explico: ¿Qué es un barrio si no tiene medios de transporte? Si no hay comunicación con el resto de la ciudad, lo que se está haciendo es aislar y eso está pasando en el Centro, sólo nos falta vallar y acotar la almendra con una cerca y poner varias puertas de entrada, donde pagas una entrada y así los visitantes pueden ver el gran parque temático del Centro, lugar donde divertirse y pasar el rato; hay bares y comida y tiendas, muchas tiendas de ropa y de souvenirs y también para los más atrevidos se pueden visitar monumentos y edificios históricos,  todo dentro de una cómoda zona peatonal (¡se podría  añadir un trenecito!) donde pasear entre las masas, donde hay que gritar para escucharte y todo se basa en el consumo. También puedes alojarte en apartamentos que antes fueron las viviendas de esos vecinos de toda la vida. Después, los visitantes se marchan y nos dejan el barrio arrasado, con papeleras llenas de basura, suciedad, mobiliario roto y meados en las calles, porque luego viene la noche, el ocio nocturno y así el barrio y sus vecinos nunca duermen.

Así no da tiempo ni a que respire, ni a que descanse, por eso se estropea, se degrada, se rompe y así, seguimos y seguimos consumiéndonos. 

No hace falta saber de urbanismo, ni de arquitectura, ni de historia para preservar y cuidar un barrio. En su caso si debería tener estos conocimientos. La gente que ha vivido aquí “de toda la vida”, que ha ayudado a crear este barrio, lo respeta ¡lo ama tanto! y también la gente que no llevamos tanto tiempo pero que elegimos este barrio por todo lo que he dicho, tenemos que ver como se nos está volviendo hostil, en favor de una economía dedicada sólo y exclusivamente al ocio y al turismo, que nos echa del barrio ya que se hace imposible convivir con el ruido, la suciedad y la pérdida de valores. Pero, por fin hemos llegado a la clave de esta crítica: 

No me vale que me diga que la hostelería y el turismo dan dinero, eso no les da permiso para cargarse un barrio con sus vecinos y con sus valores históricos. No, no tienen ustedes mi permiso para cerrarnos en este parque temático y dejar que lleguen riadas de visitantes a cargarse todo para que sea negocio para algunos. 

En su carta da por hecho actuaciones muy importantes que NO tienen planificación 

Nos ha quitado la línea 3: Si alguna vez se ha subido, verá que va llena de vecinos mayores que, en su mayoría, lo cogen precisamente para acercarse al Centro de Salud de Cortes, que es el de referencia  y también donde se dan todas las sesiones de rehabilitación para los vecinos del Distrito Centro. También se utiliza para llegar al Centro de Mayores de la Calle Jerte, a la Puerta del Sol, o al metro, o ir a Fuencarral, o a Quevedo, o a Bravo Murillo… Por la calle Bailen no pasa ya ningún autobús, porque además coincide con la obra de Plaza de España que anuló el 148. Estos dos autobuses, aun siendo una dotación escasa, nos permitían llegar a otras zonas de la ciudad. Mayoritariamente el autobús es utilizado por las personas mayores por la falta de accesibilidad de las paradas de Metro de La Latina y Puerta de Toledo, cuyos accesos son por escalera. 

Al ser peatonales Mayor, Sol y Alcalá se suprime la accesibilidad en bicicleta que permite una movilidad más sostenible a muchos vecinos más jóvenes y no tan jóvenes que estamos cambiando nuestros hábitos de movilidad para hacer Madrid una  ciudad más sostenible. 

Y peatonalizar la Puerta del Sol, ni más ni menos: Peatonalizar está muy bien, pero no todo, cuidado ¡La calle Arenal es un gran ejemplo de en lo que puede convertirse el Centro! Riadas de gentes, tiendas para visitantes, bares, y más bares, helados, pizzas, comida rápida sin el mayor interés culinario sólo para saciar el hambre del consumo, con un fondo de ruido y una suciedad por la calle. Nada que ver con lo que lo que era antes la calle Arenal, donde acaba de cerrar la última tienda de alimentación, Carnicería Alemana (más de 40 años). ¿Qué necesidad había de hacerla peatonal?, ¿para quién? ¿para esas masas de gente? ¿para que se puedan mover a sus anchas? ¿Realmente usted prefiere ver esa imagen, a ver una calle con su historia, sus vecinos, etc? 

¿Por qué no plantear un tranvía, un bus eléctrico?, que es compatible con la peatonalización y el medio ambiente. Eso sería planificar, pensar de antemano qué se quiere conseguir y cómo hacerlo para no degradar la vida de los vecinos. Son sistemas probados con éxito en las capitales más avanzadas de Europa. 

Si lo que se hizo en la calle Arenal lo van a repetir en Sol, Mayor, Alcalá…y demás calles aledañas, toda esa zona se convertirá en un parque temático, en un centro comercial en la vía pública. 

Existen los medios de transporte eléctricos, no contaminantes, que atraviesan plazas y avenidas incluso más grandes que la Puerta del Sol, y funcionan, ya que permiten comunicarse con el resto de ciudad. No soy una experta en estos temas, pero entiendo que ustedes sí deben de serlo y buscarán soluciones al transporte y no una chapuza de alternativas desastrosas. No puede usted cerrarnos e incomunicarnos, necesitamos un transporte en nuestro barrio y no las alternativas que proponen, desviando los autobuses a recorridos infinitos y que para llegar a la parada tengamos que caminar varios km, ¡piense en la gente mayor! 

Todo está inventado, no hay nada como mirar a otras ciudades y tomar ejemplo de su buen funcionamiento. 

Le pido que recapacite y lleven este proyecto con cabeza porque las consecuencias pueden ser desastrosas. Seguro que hay equipos expertos en urbanismo y comunicaciones que pueden hacer un proyecto digno y eficiente para el Centro y, desde luego, hacerlo contando con los vecinos que conocemos y vivimos el barrio. ¿Qué mejor que pedirles opinión? 

Nos están aislando y convirtiendo el barrio del Centro en un “Parque Temático”. 

Queremos un proyecto digno y eficiente para los vecinos de este barrio del Centro. 

Planificación y eficiencia urbanística para el Centro de Madrid. 

 

Un cordial saludo, 

Vecina del Centro de Madrid.

Que no te engañen con las terrazas. Denuncia.

Desde el lunes 25 de mayo Madrid se encuentra en fase 1 de desescalada y se pueden abrir las terrazas – no los bares ni restaurantes etc. – aunque sólo con un 50% de su aforo autorizado.

El ayuntamiento pretende, siempre que sea posible, permitir que las terrazas autorizadas ocupen más espacio del que ahora ocupaban; primero para poder separar 2 m las mesas entre sí y segundo para que puedan tener más aforo del 50% permitido por el gobierno en la fase 1 en la que estamos.

La ocupación de más espacio tiene que ser autorizada con el concejal del distrito, que es quien concede las autorizaciones. Hasta que eso suceda, todas las terrazas deberán ocupar el espacio que ocupaban retirando elementos para reducir su aforo al 50% y poder asegurar una distancia de 2 metros entre mesas; como garantía de distanciamiento social.

En este contexto, como muchos medios ya han contado, Villacís no cesa en su claro empeño de que las terrazas colonicen el espacio público so pretexto de la crisis económica de los bares – no de la economía de los ciudadanos o de la economía en su conjunto ni sobre todo de garantizar poder usar el espacio público asegurando la distancia social y reduciendo el riesgo de contagio –  y para tal objetivo se han ocupado ella y su equipo en crear una gran confusión sobre lo que pueden y no pueden hacer las terrazas.

Por aclarar, e independientemente de que el concejal pudiera permita a algunas terrazas ocupar más espacio, las terrazas en La Latina:

• no podrán tener más elementos – mesas y sillas – de los autorizados
• no podrán poner música ni utilizar ningún elemento de reproducción acústica
• deberán cumplir los horarios autorizados de apertura y cierre por estar en zona de protección acústica
Estas son las autorizaciones de las terrazas de La Latina que los negocios tienen autorizados con lo que para cumplir deben de poner la mitad (50%) de lo que marca el cuadro que os adjuntamos. Si eres un vecino afectado por el incumplimiento de estos negocios – especialmente si no respetan los horarios de apertura y cierre que deben cumplir – llama a Policía Municipal, graba videos de los incumplimientos y ponte en contacto con nosotros en asociacionvecinoscavas@gmail.com:

Terrazas La Latina