Miércoles de silencio: UN MINUTO DE SILENCIO CONTRA EL RUIDO

Plaza Mayor

El miércoles 30 de octubre, miembros de nuestra Asociación, de la Asociación de Vecinos Ópera-Austrias y de la Asociación de Vecinos Plaza Mayor nos acercamos a la Plaza Mayor para apoyar el minutos de silencio convocado por sus vecinos y que seguiremos secundando los últimos miércoles de cada mes para reclamar que se tomen medidas contra el RUIDO, especialmente contra la amplificación sonora y la música en lugares prohibidos; tanto allí como en el resto del distrito. Tendrán continuidad hasta abril de 2020, cuando se celebrará frente al Ayuntamiento: será el Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido.

También iniciamos una recogida de firmas contra las viviendas de uso turístico en edificios residenciales para presentar el 13 de noviembre al Ayuntamiento en la reunión que tendremos con el Concejal de Desarrollo Urbano.

La próxima concentración tendrá lugar el miércoles 27 de noviembre por la tarde (hora exacta por confirmar).

Madrid 360: dar toda la vuelta para volver a donde estábamos

El alcalde de Madrid ha presentado esta semana a bombo y platillo un plan elaborado de manera precipitada para dejar sin efecto a Madrid Central. Le ha bastado con doblegarse a las presiones ejercidas por el lobby del alcohol y por el lobby de los fabricantes de automóviles, así como a las añoranzas de su compañera de partido, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, olvidándose de que la salud es lo primero. Cuando una medida de éstas se hace, miramos a quién beneficia para saber quién está detrás de su implantación:

  • Al lobby del alcohol se le concede lo que pedía, es decir, el mismo trato a los comerciantes que a los vecinos. Hay unos 9.000 comerciantes en el Distrito Centro, la mitad de ellos pertenecientes a la hostelería. Al contrario que el resto de personas que trabajan en el distrito, podrán venir a trabajar en coche.
  • El lobby de los fabricantes de automóviles también recibe su recompensa, puesto que las medidas presentadas no incentivan dejar el coche en casa, sino sustituirlo por otro.
  • La Presidenta de la Comunidad de Madrid volverá a tener sus atascos a las 3 de la madrugada, además de los sábados y domingos a partir de la hora del aperitivo. Nosotros, desgraciadamente, también.

Lo que aniquila definitivamente Madrid Central es el acceso libre de los vehículos con etiqueta C con dos o más ocupantes. El 36% del parque circulante de vehículos tiene etiqueta C, y desde luego todos los que se venden pertenecen a esta categoría o superior. Las cámaras situadas en las entradas a Madrid Central no pueden distinguir el nivel de ocupación de un vehículo, por lo que todos los de etiqueta C entrarán libremente. Sólo serán multados si un agente de movilidad o policía municipal los detecta, lo cual no es fácil porque deberá parar a los vehículos C que vea circular con un solo ocupante y averiguar si se trata o no de un residente antes de poder multarlo.

Recordamos al Sr.Alcalde y la Sra.Vicealcaldesa que la restricción de automóviles también se hace por la saturación en la circulación de una Miniciudad que es el Distrito Centro con 130.000 vecin@s, por los ruidos insoportables, y que la ZPAE recoge medidas adicionales sobre la movilidad del vehículo privado en esta Miniciudad donde cada vez más los #VecinosEnPeligroDeExtinción.

De todos modos, advertimos que hasta que no se modifiquen las ordenanzas, Madrid Central sigue vigente a todos los efectos y hay que seguir imponiendo la ley no sólo a la hora de cobrar los impuestos.

La Paloma no está rota

Se queja estos días la Asociación de Empresarios de La Latina (ADELA) de que La Paloma está rota porque no les dejan poner música en la calle (limitación que sólo afecta a 3 de casi 30 calles y plazas del barrio que ocupa el recinto ferial).

La Paloma no está rota. Pueden ir a la Iglesia de la Virgen de la Paloma a comprobarlo. Los bomberos fueron muy cuidadosos bajándola el día 15. No se rompió. Después salió en procesión, y la gente verificó que no estaba rota.

Lo que está roto son los tímpanos de los vecinos que no han tenido más remedio que quedarse estos días en casa. Está roto su descanso y está rota su salud.

Están rotos también los árboles de la Carrera de San Francisco, al instalar los puestos de los feriantes.

Está roto el discurso de prevención del alcoholismo de los partidos políticos, que estos días se lanzan a la venta de alcohol sin mesura en sus casetas para sacarse unas perras.

Están rotas estas fiestas desde hace años porque se ha perdido su espíritu vecinal y de barrio para convertirse en un negocio de alcohol al por mayor.

En la Cava Baja el Ayuntamiento permitió a los bares la instalación de barras en la calle hace tan sólo dos años. En esta calle, en la Plaza de Humilladero y en la calle del Almendro se concentra un buen número de bares que a lo largo de todo el año, mediante el incumplimiento de las ordenanzas, hacen la vida imposible a los vecinos.

O se recupera el sentido común o estas fiestas no tienen otro lugar que el extrarradio, lejos de cualquier zona habitada. Que se peleen allí por ver quién quita los clientes a quién poniendo la música más alta.

Papeleras low cost

Desde hace unos días la Carrera de San Francisco y la Plaza de la Cebada se ven invadidas por unas novedosas papeleras low cost (una bolsa de plástico transparente fijada a un aro) que ondean salerosamente al viento. Hay que reconocer que conjuntan perfectamente con los urinarios de plástico multicolor de los que disfrutamos desde hace un tiempo, contribuyendo a dar al barrio un aspecto cutre-fashion festivalero que seguramente alcanzará su máxima expresión con las inminentes fiestas de La Paloma.

¿Servirán estas papeleras para que depositemos en ellas nuestras esperanzas de ver comenzar las obras del polideportivo?

¿Tienen como fin indicar la dirección y fuerza del viento por si alguna vez tiene que aterrizar un avión?

¿Son una medida antiterrorista? Muchas gracias por preocuparse por nuestra seguridad, pero tampoco olviden que la ésta comienza a construirse con acciones más mundanas los 365 días del año. Del terrorismo acústico hablaremos dentro de una semana.

Reclamamos un poco de dignidad para nuestro barrio.

Felices vacaciones a tod@s.

¿Tiene el Gobierno municipal un plan para Madrid Central?

Poco podemos avanzar de cómo quedará el nuevo diseño que el Gobierno municipal dice estar preparando para Madrid Central. A pesar de haber mantenido dos reuniones con el Ejecutivo, la primera con el alcalde y la vicealcaldesa, y la segunda con  el concejal de área y el de distrito, seguimos sin conocer el diseño en el que trabajan los técnicos del Ayuntamiento. En la reunión de la Mesa de Seguimiento de Madrid Central el concejal tampoco soltó prenda, y se limitó a acoger con buenas palabras unas propuestas y las contrarias.

Lo único claro es que el plan que elabore el Ayuntamiento será el Plan B, porque su Plan A era inutilizar Madrid Central, y ahora se encuentra en el proceso de asumir que tendrá que aprender a convivir con su enemigo. Decisiones judiciales en contra, una plataforma  con más de 70 entidades de todo tipo y cariz (en la que estamos incluidos) y con el apoyo de una masa crítica que llevó a miles de ciudadanos a las calles, informes técnicos y científicos que avalan la mejoras que ha supuesto Madrid Central, Europa mirando con lupa cada una de las decisiones que se toman…

Se dice que Madrid Central ha adolecido de un problema de comunicación. Así ha sido, y la campaña del miedo lanzada por los partidos que antes estaban en la oposición y por la Plataforma de Afectados seguramente ha contribuido a que no entren en Madrid personas en vehículos que sí podrían hacerlo.

El paso en falso dado por el Ayuntamiento nada más llegar también ha contribuido de manera inestimable a esa confusión, y se está perdiendo un tiempo precioso para normalizar la situación y consolidar, en beneficio de todos, las nuevas normas.

De momento asistimos a una especie de mercado persa, con múltiples grupos de presión solicitando cada uno que se facilite el acceso a sus “cuatro” coches más. Algunos incluso han comenzado un ejercicio de intercambio de cromos, ofreciendo prescindir de cuatro pases de un día a cambio de un pase de un mes.

Entre tanto, España ha perdido credibilidad en la lucha contra la contaminación y la Comisión Europea nos ha denunciado ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Estar a favor de Madrid Central no es ningún capricho. No somos unos pocos radicales. No, tampoco estamos en contra del vehículo privado. De lo que sí estamos a favor es de un diseño de ciudad sostenible, de construir una ciudad amable donde los vecinos podamos disfrutar de un aire de calidad, caminar por las aceras y no tener que “emigrar” de nuestras casas.

Madrid, en especial el centro, no puedo seguir soportando la contaminación de miles de motores cada día. Pero también tenemos que pensar más allá y apostar por un modelo de circulación equilibrado y eficiente, algo que ha intentado Madrid Central pero que aún queda lejos. Nosotros seguiremos trabajando por ello y demandando al Ayuntamiento, lo gobierne quién lo gobierne, la máxima implicación.

Por el momento solo nos queda esperar a la vuelta de vacaciones y ver las decisiones que se han tomado para “mejorar” un diseño en el que nunca se debió dar un paso atrás.

Manifiesto de la Plataforma en Defensa de Madrid Central

#MadridCentralSeQueda

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Madrid Central es una cuestión de salud. La contaminación del medio ambiente y la mala calidad del aire que respiramos quienes vivimos en esta ciudad son problemas extremadamente graves que deben estar desvinculados de los colores políticos con los que cada cual se identifique.

En un contexto de alerta climática, Madrid Central ha demostrado ser una medida
altamente efectiva que ha permitido conseguir datos históricos en la bajada de los
niveles de contaminación en el centro y norte de la ciudad, sin atisbo de “efecto frontera” [1]. A ello se suma el impacto directo en la reducción de problemas de salud derivados de la contaminación, que conciernen no solo a madrileños y madrileñas, sino también a las poblaciones vecinas; y la mejora de la movilidad en la ciudad, donde el transporte público ha visto incrementado su uso en más de 60.000 personas, según datos de la EMT [2].

La contaminación atmosférica es responsable de cerca de 38.600 muertes prematuras al año en España, según la Agencia Europea de Medio Ambiente [3]. En los primeros meses de funcionamiento de Madrid Central, informes técnicos han constatado que en esta zona descendieron los óxidos de nitrógeno (NOx) en un 38% y el dióxido de carbono (CO2) en un 14,2% [4]. En toda la ciudad, la bajada fue del 9 y el 2%, respectivamente. En el primer trimestre del año, marcado por una estabilidad atmosférica sin parangón en los últimos 10 años, mientras en el resto de la Comunidad de Madrid la contaminación creció un 28%, en Madrid solo lo hizo un 19% y la única diferencia era que en la ciudad existía Madrid Central. El tráfico en zonas tan congestionadas como la Gran Vía se ha reducido desde la implantación hasta un 24% [5], lo que ha contribuido a la reducción de emisiones tóxicas y de su incidencia en dolencias como bronquitis, infartos, asma o fatiga.

Madrid Central es una medida elogiada internacionalmente, ha resultado ser la más eficaz de cuantas se han tomado en nuestro país y ha evitado la sanción que Bruselas debía imponer al estado español por incumplimiento de la directiva europea de calidad del aire [6]. Y va más allá: la ambiciosa medida nos invita a imaginar un nuevo concepto de ciudad en el que las personas y la movilidad sostenible, ya sea a pie o en medios como la bicicleta o el patinete, cobran protagonismo. Un nuevo paradigma de ciudad más saludable, confortable y segura.

Cambiar los hábitos de la ciudadanía es un reto que requiere constancia y coherencia. La autorreflexión es un trabajo a realizar por cada persona, que debe cuestionarse si el coche privado es tan imprescindible como marcan nuestras costumbres. Si nos planteamos cuántos carriles, aceras y aparcamientos dedicamos a los coches y cuánto espacio público a las personas; si observamos los datos relacionados con la emergencia climática, la conclusión ineludible es que debemos cambiar nuestros hábitos. No podemos aceptar más moratorias, no sobreviviremos si no cambiamos.

Nuestro futuro, el futuro de nuestras hijas e hijos y del planeta, depende de las medidas valientes que los gobiernos tomen respecto a los problemas medioambientales, y también de la concienciación de la ciudadanía sobre la necesidad de adaptar nuestros hábitos. Un avance como Madrid Central no puede ser revertido por cuestiones ideológicas, ni los factores políticos se deben anteponer nunca a la salud y el bien común. El anuncio de su derogación ha motivado la creación de la Plataforma en Defensa de Madrid Central, conformada por asociaciones, grupos vecinales, profesionales de la salud, colectivos ecologistas y otras organizaciones. Nuestro propósito es exigir que se mantengan las limitaciones al tráfico y poner en valor todo lo que significan en cuanto al mantenimiento, apoyo y desarrollo de medidas reguladoras en nuestras ciudades. La prioridad es evitar la incidencia de las emisiones contaminantes en el medio ambiente y en nuestra salud.

La anunciada moratoria de multas anunciada para el 1 de Julio por el nuevo Gobierno Municipal, retorciendo el artículo 247 de la Ordenanza de Movilidad Sostenible de forma dudosa, se ha realizado sin estudios técnicos sobre sus consecuencias, sin consenso social y, significa de facto, la anulación de todo el área llamada Madrid Central y la eliminación implícita de las anteriores Áreas de Prioridad Residencial. Esta decisión no solo impedirá seguir evaluando correctamente los resultados de Madrid Central para poder fundamentar cualquier mejora a realizar, sino que contraviene toda lógica de adaptación gradual y cambio de hábitos que debe acompañar a las políticas de movilidad.

Por ello, y con el fin de mostrar a nuestros gobernantes esta acuciante preocupación ciudadana, invitamos a cualquier persona u organización social a apoyar este manifiesto. Además, animamos a seguir con atención las acciones contra la derogación de Madrid Central programadas por la Plataforma para las próximas semanas, entre las que destaca la manifestación convocada para el próximo sábado día 29 de junio, a las 19:00 horas, con salida de Callao y llegada a Cibeles.

 
[1] https://www.europapress.es/madrid/noticia-contaminacion-cae-niveles-historicos-centronorte-atisbo-efecto-frontera-madrid-central-20190603110913.html
[2] https://elpais.com/ccaa/2019/05/20/madrid/1558371582_361284.html
[3] https://www.abc.es/sociedad/abci-aire-contaminado-causa-38600-muertesprematuras-espana-201810291657_noticia.html
[4] https://www.publico.es/sociedad/madrid-central-madrid-central-reduce-emisionescontaminantes-38-inicio.html
[5] https://elpais.com/ccaa/2019/04/12/madrid/1555083294_369305.html
[6] https://magnet.xataka.com/preguntas-no-tan-frecuentes/que-puede-pasar-serevierte-madrid-central-multas-millonarias-parte-union-europea

Los vecinos de Centro, hartos de vivir en un recinto ferial permanente

La sucesión de eventos autorizados por el Ayuntamiento de Madrid en los espacios públicos altera el descanso semana tras semana. 

El Distrito Centro de Madrid vive desde hace años aquejado por un exceso de ruido nocturno generado por la industria del ocio. El problema es tan grave que al Ayuntamiento no le quedó más remedio en 2012 que declararlo Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE), condición que se ha renovado en 2019 aunque todavía sin adoptar medidas reductoras del ruido lo suficientemente eficaces.

Desde hace algo menos de tiempo –unos dos años- el proceso de turistización del Distrito se ha acelerado de forma alarmante con su manifestación más evidente en el  boom de las viviendas de uso turístico (VUT), sin que el Ayuntamiento haya llevado a cabo una labor inspectora eficaz sobre esta actividad ejercida en la mayoría de las ocasiones –ahora y antes- de forma ilegal.

No contento con ello, el Ayuntamiento de Manuela Carmena se despide de los madrileños con una traca final de eventos organizados en la vía pública, ruidosos, sin respetar los horarios de descanso y con un carácter cada vez más comercial.

Valga como ejemplo la siguiente sucesión de irresponsabilidades:

  • Celebración de la final de la Champions hace una semana, incluyendo el montaje de un descomunal escenario en la Puerta del Sol y otros muchos chiringuitos en esa misma localización y Plaza Mayor. El partido de fútbol no duró ni dos horas pero los vecinos tuvieron que aguantar el montaje, funcionamiento y desmontaje de los tinglados durante dos semanas, incluyendo el ruido de generadores durante casi toda la noche.
  • Celebración de las Noches del Ramadán esta semana, con conciertos en horario nocturno en días laborables, más los ensayos por las tardes, y que dejan espacios como la Plaza de la Paja llenos de basura.
  • Celebración del Orgullo Gay entre el 28 de junio y el 7 de julio, que literalmente arrasará el barrio de Chueca, como todos los años.
  • Celebración de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, estas últimas entre el 14 y el 18 de agosto, produciendo la expulsión automática de los vecinos.

No importa cuál sea el motivo original de la celebración (deportivo, religioso, reivindicativo), todos los eventos terminan siendo un negocio de alcohol, una tormenta de ruido, una avalancha de basura y una riada de orines.

La promoción de la cultura y del patrimonio histórico de la ciudad ha pasado a un segundo o tercer plano. Como muestra, basta con ver los paneles informativos sobre la muralla árabe en el parque del Emir Mohamed, totalmente descoloridos por el sol sin que nadie se moleste en renovarlos.

La profusión de rodajes cinematográficos tampoco tiene nada que ver con la promoción del centro histórico, pues normalmente lo único que se hace es transformar las calles en aparcamiento de los vehículos utilizados para trasladar el material y el personal mientras que el rodaje tiene lugar en interiores.

Los vecinos de Centro estamos hartos de que se alquile el metro cuadrado de espacio público al mejor postor para que haga negocio saltándose todas las normas básicas de convivencia y sin respetar los derechos y la salud de los vecinos. Estamos hartos de que el éxito de la ciudad se mida en litros de cerveza vendidos.

¿Qué busca el Ayuntamiento con todo esto?

Pedimos al Ayuntamiento de Madrid que se lleve de una vez todos estos eventos masivos y comerciales a lugares más apropiados.

Ni nuestras casas son hoteles ni nuestras plazas son recintos feriales.