Las VUT y el coronavirus

COORDINADORA DE ASOCIACIONES DE VECINOS MADRID CENTRO

En plena crisis sanitaria por la epidemia del COVID-19 queremos expresar nuestra preocupación por el hecho de que las viviendas turísticas, la mayoría ilegales, sigan operando eludiendo los controles policiales, así como las restricciones de movilidad que impone el decreto de alarma y las limitadas excepciones al ejercicio de su actividad.
En estos últimos años, los vecinos ya quienes se nos ha obligado a convivir con pisos turísticos nos hemos quejado sin éxito: hemos planteado ante diferentes instancias nuestra preocupación y el daño en nuestra vida personal y familiar ante esta notoria incompatibilidad de usos residencial y de hospedaje en un mismo edificio. Habiendo ya denunciado el grave riesgo sanitario que suponían, y que ya puso de manifiesto, por ejemplo, la plaga de chinches.
Hemos convivido con la inseguridad de no saber a quiénes nos vamos a cruzar en el portal, hemos visto nuestras zonas comunes convertidas en zonas de paso, en consignas de maletas, en almacenes de lavandería, en improvisadas salas de tránsito y espera. Hemos tenido que soportar pared con pared el bullicio de quienes están de fiesta y de esparcimiento.
La restricción de movilidad que impone el estado de alarma ha hecho surgir en los vecinos una legítima preocupación: la de que los pisos turísticos, ante la caída de ingresos del turismo, pasen a convertirse en el foco de actividades clandestinas, ilegales, prohibidas o directamente delictivas, generando un grave riesgo sanitario para los vecinos, ante el tránsito de personas desconocidas en las zonas comunes, como hace unos días ocurrió en Barcelona.
Ante la oferta de las Asociaciones de Viviendas de Uso Turístico para el uso de sus instalaciones como mero pretexto para rentabilizar la crisis (el mismo FEVITUR indica que se cobrará “con descuentos”, en unas instalaciones que deben permanecer cerradas), queremos manifestar nuestro rechazo frontal a que ofrezcan unos edificios, que no les pertenecen, sin el acuerdo de sus vecinos, y exponiendo a los mayores y familias que viven confinados a un grave riesgo sanitario. Nuevamente sus vecinos son un mero decorado instrumental para ellos y somos las víctimas.
Somos conscientes de que hay servicios esenciales (transportistas, sanitarios, trabajadores de servicios esenciales) que necesitan alojamiento temporal. Pero estas necesidades de alojamiento (que tienen un carácter limitado) quedan sobradamente cubiertas a través de los hoteles, que sí cumplen las condiciones de control y seguridad sanitaria para prestar estos servicios mínimos esenciales.

Los pisos turísticos no cumplen esas condiciones, no solo porque esto incrementaría el riesgo sanitario para los mayores y familias en confinamiento, sino también porque la mayoría no tienen licencia, ni constan en un registro, y sería muy difícil para la policía comprobar que el alojamiento de personas responde a alguno de los supuestos que prevé la Orden TMA/277/2020, de 23 de marzo, por la que se declaran servicios esenciales a determinados alojamientos turísticos y se adoptan disposiciones complementarias. Sencillamente porque actúan de manera totalmente ilegal.

Basta una comprobación rutinaria para comprobar cómo portales como Aibnb permiten realizar reservas coincidiendo con el período de confinamiento, invitando así a incumplir las restricciones del estado de alarma.
El Estado tiene a su alcance herramientas legales para bloquear el acceso de los usuarios a páginas web. Así se hace en el caso de que vulneren derechos de propiedad intelectual, con mayor razón debe hacerse cuando la actividad de los portales de internet que ofertan viviendas turísticas pone en peligro la salud de las personas. Por ello, solicitamos al Gobierno de España que adopte cuantas medidas sean precisas para bloquear el acceso de los usuarios a portales como: Airbnb, Niumba, Booking, y demás portales web dedicados a intermediar en el alojamiento turístico en viviendas.

El contexto de crisis sanitaria de #coronavirus, no viene sino a poner en evidencia la situación que ya vivíamos, con una agresión a nuestra vida personal y familiar, que se ha desarrollado ante la absoluta falta de empatía de los gestores de pisos turísticos, para quienes los vecinos no representamos más que un obstáculo hacia el objetivo de su ganancia económica.
Esta situación ha sobrepasado a las Administraciones, que no supieron responder a esa situación y, con su inacción, fomentaron el crecimiento descontrolado de una oferta de hospedaje ilegal y fuera de control, que ha transformado por entero la fisionomía de nuestros barrios. Mientras que los pisos turísticos ilegales se cuentan por decenas de miles, las sanciones y órdenes de cese no llegan a una decena.
Esta pasividad ha dejado tras de sí una ciudad arrasada, sobre todo en los barrios del Centro, que han perdido una parte muy importante de sus vecinos. La proliferación de pisos turísticos ha destruido las redes de vecindad: durante la cuarentena muchas personas mayores ya no tienen a quién acudir, porque sus vecinos hace tiempo que se han ido. A las 8 de la tarde en muchos bloques del Distrito Centro casi nadie sale aplaudir y nadie discute que pisos turísticos han sido un vector esencial en la destrucción de las redes de confianza, de respeto y de ayuda mutua que son inherentes a las relaciones de vecindad, redes que han sido tejidas durante décadas.
En estos momentos en los que la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, conmina a los vecinos a apoyar a sus mayores y personas en riesgo, queremos recordar a todos los poderes públicos que, hoy más que nunca, #LasCasasNoSonHoteles

 

Madrid a 27 de marzo de 2020

 

ACIBU, AVV AUSTRIAS, AVV CAVAS (LA LATINA),
AVV CHUECA,AVECLA, AVV BARRIO LETRAS, AVEPLAMA

En tiempos difíciles

En la Asociación creemos que podríamos ayudar a nuestr@s vecin@s que tengan necesidades que cubrir en estos días que se prevén complicados. Pensamos sobre todo en personas mayores o que viven solas, pero se puede tratar de circunstancias de cualquier otra índole.

Por este motivo os pedimos que aquell@s que conozcan a alguien que necesite ayuda lo comuniquen, con el fin de organizarnos e ir cubriendo las necesidades sociales que puedan ir surgiendo en el barrio.

Somos muchos los miembros de la Asociación dispuestos a ayudar, cada un@ en función de sus posibilidades y de las medidas impuestas por las autoridades.

Deseamos a tod@s que sobrellevéis este periodo lo mejor posible confiando en que, cuando todo pase, saldremos reforzados habiendo aprendido qué cosas son las que realmente importan.

Carta a los Reyes Magos 2020

Queridos Reyes Magos de Oriente,

Como todos los años, los vecinos del Distrito Centro y los de La Latina en particular nos dirigimos a vosotros para que nos aportéis un poco de esperanza.

El año pasado os agradecíamos que hubierais traído Madrid Central. Temíamos que Herodes tratara de quitárnoslo, y no íbamos desencaminados.

Este año os agradecemos el comienzo de las obras del polideportivo.

Sin embargo, para este viaje os tenemos que pedir un cargamento mayor que nunca.

Según lleguéis de Oriente, al pasar por Cibeles, dejad allí mismo un buen montón de carbón. Además, regaladle al Alcalde una brújula, que con Madrid Central está totalmente perdido.

Si os perdéis por las calles del Centro, no os molestéis en preguntar el camino. Ya casi nadie es de por aquí. Pero seguro que todavía sabréis encontrarnos.

Para este año os pedimos:

  • Unos ladrillos para seguir construyendo el polideportivo. Tiene que quedar curioso para que no lo confundan algunos con un “chiringuito de la izquierda” y lo tiren abajo otra vez.
  • Un virus informático para que nuestros regidores no puedan tocar las ordenanzas vigentes (ZPAE, Terrazas, Madrid Central…), visto que las ideas que tienen en mente son a cuál peor.
  • Escobas para limpiar la suciedad de las calles. Muchas.
  • La llave para abrir la jaula de La Paloma y que este año vuele a celebrar su fiesta a otra parte.
  • Otro virus informático para que Airbnb deje de funcionar.
  • Un camión-trituradora para echar todos los patinetes de alquiler.
  • Un plano para la Policía Municipal. A ver si este año nos localizan.
  • Kilómetros de cinta para precintar las VUT ilegales.
  • Algún dinero suelto para que las comunidades de propietarios que consigan prohibir las VUT puedan afrontar las minutas de notarios y registradores.
  • Un museo Mahou 0,0 (0 visitantes, 0 decibelios).
  • Más Loctite.

Atentamente,

Los vecinos de Centro-La Latina

Gentrificación y turistificación en el Distrito Centro de Madrid

Estamos despidiendo un año y dando la bienvenida a otro nuevo. Esperamos que no sea el último año que lxs vecinxs podamos contarlo.

El Distrito Centro de Madrid lleva soportando desde hace muchos años un proceso de gentrificación y turistificación constante. Un proceso que ni es natural ni un accidente, sino una estrategia intencionada y planificada. Consecuencia de políticas en las que intervienen instituciones públicas, empresas privadas, medios de comunicación y miembros de la sociedad civil, que impulsan lobbies que escapan al control y a la legitimidad democrática formal.

Dos fenómenos que se han extendido globalmente en muchas partes del mundo, pero que se desarrollan de formas diferentes en función del contexto local y de los que el Centro de Madrid no se ha librado.

Dos fenómenos que, al mismo tiempo que se retroalimentan y solapan, en todo el distrito Centro están causando profundos cambios en el paisaje urbano de los barrios y graves perjuicios en la salud y calidad de vida de sus residentes, su sistema de relaciones sociales, sus valores culturales e identitarios, su cohesión social, su bienestar medioambiental, su morfología, su patrimonio y su estructura económica y comercial.

Todo ello nos remite a un contexto no solo socioeconómico sino también político y civilizatorio. En el Foro Universal de las Culturas (Barcelona 2004) se acordó una declaración universal de los derechos humanos emergentes. Entre ellos, el del Derecho a la Ciudad. O lo que es lo mismo, el derecho del vecindario, de quienes residimos, a conocer y participar activamente del proceso de desarrollo de nuestras comunidades. Sin embargo, no es este el caso del Distrito Centro. No es casualidad.

Esta situación ha conducido a nuestros barrios a un punto de colapso. Ya no es suficiente denunciar qué se hace mal, sino también denunciar que este sistema ha roto los mecanismos de permanencia como barrio.

El 14 de abril de 2019 se han cumplido diez años desde que la Asociación de Vecinos Cavas-La Latina se constituyó. El diagnóstico del barrio desde 2007 al 2009 fue el detonador de la alarma que puso las bases para organizarnos y proponer medidas al Ayuntamiento sobre la terciarización del barrio, sobre la perdida de comercio tradicional y aún hoy los partidos siguen diciendo que el Centro necesita protección, pero hacen todo lo contrario.

Hemos reivindicado la defensa de los barrios frente a la terciarización y la mercantilización. Hemos denunciado la ausencia de control sobre la actividad hostelera incumplidora en materia medio ambiental; la invasión del turismo y el ocio; la intrusión en nuestra intimidad; los problemas de salud derivados del ruido y la falta de descanso, la carencia de equipamientos y, en general, la privatización de espacio público y sobreexplotación mercantil, así como la pérdida de nuestra identidad.

Durante estos años hemos solicitado en reuniones, comisiones, alegaciones a ordenanzas, prensa y plenos del ayuntamiento un giro radical en la posición del Gobierno municipal con el fin de que se realicen cambios normativos que garanticen poder vivir en el Centro, nuestra permanencia y, en definitiva, nuestro futuro. Así como participar activamente del proceso de desarrollo de nuestra comunidad.

En 2019, acaba de comenzar una nueva legislatura sin que se haya hecho frente a los principales problemas del Distrito con el barrio más antiguo de Madrid -el barrio de Palacio- donde está enclavada La Latina. La gentrificación y la turistificación caminan de la mano, imparables.

Sabemos que en teoría existe un marco regulador, legislativo y local que establece unas reglas de juego. Sin embargo, la política pública del Ayuntamiento de Madrid respecto a nuestro Distrito ha sido de pasividad o tolerancia si no de impulso respecto a la sobreexplotación del espacio público. Hace tiempo que hizo aguas ese marco teórico. La institución municipal es hoy un agente activo y relevante de ese proceso.

Los recursos y presiones en favor de la explotación comercial de la propiedad, la promoción inmobiliaria, los fondos de inversión, las franquicias, etc. han doblegado, frecuentemente, al “árbitro y defensor” del interés general. A través de la especulación y la presión, movilizan importantes capitales, en muchos casos forzando o ignorando la ley. Y promueven políticas urbanas, económicas y territoriales no sostenibles ni equitativas, contrarias a la necesaria cohesión social, a la identidad histórica y cultural, al cuidado del patrimonio, pero generadoras de importantes plusvalías y beneficios privados (el último caso fue la pasada semana el Palacio Duque del Infantado de la Calle Don Pedro, que pasa a sede de eventos en vez de centro educativo).

Y para rematar vemos cómo la rápida implantación de las plataformas de alquiler por Internet, sin que las administraciones hayan tomado medidas de protección al residente, “consumidor” de vivienda en alquiler o compra, ha provocado su indefensión y, al final, su expulsión y sustitución por el inversor particular o empresas y fondos de inversión.

Es más que evidente que se ha establecido algo así como una estrategia global para la ciudad, ésta se pone al servicio de la economía y eso que llaman mercados, y no al servicio de las personas.

La realidad del Distrito Centro habla por sí sola:

-Pérdida para lxs vecinxs de plazas de aparcamiento sin  que se hayan creado plazas bajo superficie.

-Invasión y privatización de hecho del espacio público. Banalización del paisaje histórico.

-Falta de equipamientos específicos para desarrollar proyectos estratégicos para sus residentes.

-Inacción municipal, falta de eficacia en el control y cumplimiento de las ordenanzas, de inspecciones y dejación de funciones.

-Retrasos en la recuperación del único polideportivo público del que disponíamos.

El Distrito Centro transita en un viaje que parece sin retorno. Va camino de consolidarse definitivamente como parque temático. Por ejemplo, La Latina, de donde salieron Zarzuela que dieron la identidad del Madrid Castizo, ya no será un barrio, sino una mera atracción turística. ¡Viva la ciudad de vacaciones! Soportamos lo que Lisa Vollmer llama “el nuevo colonialismo urbano”.

Seguramente no faltará quien esté interesado en este aspecto para iniciar una aventura inmobiliaria que le reporte beneficios y presentarse como regeneradores de los barrios que un día destruyeron. Al tiempo.

Las asociaciones vecinales no estábamos preparadas para este “enemigo global” y las voces que levantamos hace 10 años contra el oleaje no han sido suficientes para parar este tsunami. La opinión pública también ha tardado demasiado tiempo en asimilar la envergadura del problema y se ha perdido mucho tiempo, tiempo precioso antes de actuar.

La frase “ESTAMOS VENDIDOS” hoy es más cierta que nunca y nuestro grito de SOS VECINOS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN tiene que ser oído y entendido urgentemente por los políticos, si es que queda aún alguno que no esté también vendido a esta estrategia destructora.

Para el 2020 nos espera una lucha que pasará por:

– Ver si el nuevo equipo municipal, y el concejal de Centro al frente, aplica o modifica la reciente ZPAE a favor de la hostelería y en contra de la salud de lxs vecinxs que ya soportamos un ruido que supera los niveles admisibles.

– Ver si Madrid Central, que es una de nuestras solicitudes desde hace lustros sobre la movilidad, se mantiene o lo tumban dejándonos más vendidos que estábamos con las APRs.

– Las Viviendas de Uso Turístico son un cáncer que el anterior equipo municipal no supo parar y el actual un día hace el discurso de cerrarlas y al siguiente día quiere legalizarlas.

– Las barras de degustación (bares encubiertos) siguen campando por todo el Distrito sin que se cierre ninguna.

– El cierre de las puertas de los locales, el cierre de las terrazas a sus horas, que los locales no tengan música cuando estén puestas las terrazas, el retranqueo de los locales, etc, son cuestiones que están reguladas en las ordenanzas sin que nadie quiera hacerlas cumplir, de modo que vivir encima de un local de hostelería llega a ser un infierno.

Nos queda el repliegue y evaporarnos sin dar guerra a los turistas que nos han invadido, y que así podrán disfrutar de un escenario de cartón piedra. O eso piensan.

 

Miércoles de silencio: UN MINUTO DE SILENCIO CONTRA EL RUIDO

Plaza Mayor

El miércoles 30 de octubre, miembros de nuestra Asociación, de la Asociación de Vecinos Ópera-Austrias y de la Asociación de Vecinos Plaza Mayor nos acercamos a la Plaza Mayor para apoyar el minutos de silencio convocado por sus vecinos y que seguiremos secundando los últimos miércoles de cada mes para reclamar que se tomen medidas contra el RUIDO, especialmente contra la amplificación sonora y la música en lugares prohibidos; tanto allí como en el resto del distrito. Tendrán continuidad hasta abril de 2020, cuando se celebrará frente al Ayuntamiento: será el Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido.

También iniciamos una recogida de firmas contra las viviendas de uso turístico en edificios residenciales para presentar el 13 de noviembre al Ayuntamiento en la reunión que tendremos con el Concejal de Desarrollo Urbano.

La próxima concentración tendrá lugar el miércoles 27 de noviembre por la tarde (hora exacta por confirmar).

Madrid 360: dar toda la vuelta para volver a donde estábamos

El alcalde de Madrid ha presentado esta semana a bombo y platillo un plan elaborado de manera precipitada para dejar sin efecto a Madrid Central. Le ha bastado con doblegarse a las presiones ejercidas por el lobby del alcohol y por el lobby de los fabricantes de automóviles, así como a las añoranzas de su compañera de partido, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, olvidándose de que la salud es lo primero. Cuando una medida de éstas se hace, miramos a quién beneficia para saber quién está detrás de su implantación:

  • Al lobby del alcohol se le concede lo que pedía, es decir, el mismo trato a los comerciantes que a los vecinos. Hay unos 9.000 comerciantes en el Distrito Centro, la mitad de ellos pertenecientes a la hostelería. Al contrario que el resto de personas que trabajan en el distrito, podrán venir a trabajar en coche.
  • El lobby de los fabricantes de automóviles también recibe su recompensa, puesto que las medidas presentadas no incentivan dejar el coche en casa, sino sustituirlo por otro.
  • La Presidenta de la Comunidad de Madrid volverá a tener sus atascos a las 3 de la madrugada, además de los sábados y domingos a partir de la hora del aperitivo. Nosotros, desgraciadamente, también.

Lo que aniquila definitivamente Madrid Central es el acceso libre de los vehículos con etiqueta C con dos o más ocupantes. El 36% del parque circulante de vehículos tiene etiqueta C, y desde luego todos los que se venden pertenecen a esta categoría o superior. Las cámaras situadas en las entradas a Madrid Central no pueden distinguir el nivel de ocupación de un vehículo, por lo que todos los de etiqueta C entrarán libremente. Sólo serán multados si un agente de movilidad o policía municipal los detecta, lo cual no es fácil porque deberá parar a los vehículos C que vea circular con un solo ocupante y averiguar si se trata o no de un residente antes de poder multarlo.

Recordamos al Sr.Alcalde y la Sra.Vicealcaldesa que la restricción de automóviles también se hace por la saturación en la circulación de una Miniciudad que es el Distrito Centro con 130.000 vecin@s, por los ruidos insoportables, y que la ZPAE recoge medidas adicionales sobre la movilidad del vehículo privado en esta Miniciudad donde cada vez más los #VecinosEnPeligroDeExtinción.

De todos modos, advertimos que hasta que no se modifiquen las ordenanzas, Madrid Central sigue vigente a todos los efectos y hay que seguir imponiendo la ley no sólo a la hora de cobrar los impuestos.

La Paloma no está rota

Se queja estos días la Asociación de Empresarios de La Latina (ADELA) de que La Paloma está rota porque no les dejan poner música en la calle (limitación que sólo afecta a 3 de casi 30 calles y plazas del barrio que ocupa el recinto ferial).

La Paloma no está rota. Pueden ir a la Iglesia de la Virgen de la Paloma a comprobarlo. Los bomberos fueron muy cuidadosos bajándola el día 15. No se rompió. Después salió en procesión, y la gente verificó que no estaba rota.

Lo que está roto son los tímpanos de los vecinos que no han tenido más remedio que quedarse estos días en casa. Está roto su descanso y está rota su salud.

Están rotos también los árboles de la Carrera de San Francisco, al instalar los puestos de los feriantes.

Está roto el discurso de prevención del alcoholismo de los partidos políticos, que estos días se lanzan a la venta de alcohol sin mesura en sus casetas para sacarse unas perras.

Están rotas estas fiestas desde hace años porque se ha perdido su espíritu vecinal y de barrio para convertirse en un negocio de alcohol al por mayor.

En la Cava Baja el Ayuntamiento permitió a los bares la instalación de barras en la calle hace tan sólo dos años. En esta calle, en la Plaza de Humilladero y en la calle del Almendro se concentra un buen número de bares que a lo largo de todo el año, mediante el incumplimiento de las ordenanzas, hacen la vida imposible a los vecinos.

O se recupera el sentido común o estas fiestas no tienen otro lugar que el extrarradio, lejos de cualquier zona habitada. Que se peleen allí por ver quién quita los clientes a quién poniendo la música más alta.